viernes, 5 de diciembre de 2008

Buscando al Príncipe Verde

En mi vida poco convencional,
de pura extravagancia exterior,
de absoluta profundidad interna,
de anhelada lucidez,
no existen los cuentos de hadas…
Existen por ahora
los cuentos de Cone,
de mundos del revés,
de ciclotimia paralizada,
de un vaivén infinito.
La historia sin fin.
La re re re reescritura de la historia.
Lo paradójico de no poder imaginar un final,
porque definitivamente ese no es el destino.
Y se mezclan los personajes,
y cada uno va tomando forma
de la mano de “la realidad”
y de mi imaginación
(esa que me juega buenas y malas pasadas).
Llegan los guerreros banales,
empuñando las cuerdas de esas armas
que generan melodías melancólicas.
Vienen en sus corceles de acero
que relinchan en las esquinas de las avenidas
teñidas con la espuma
de esa bebida que los fortalece.
Vienen a iluminar mi mundo
vacío de vestidos y balcones,
que se fue llenando
de pañuelos en las muñecas
y de topper desatadas.
Y con remeras piojosas
espero a un príncipe verde
que rescate las esperanzas
de la inconsistencia de un mundo
efímero y fatal.
Que me apriete la mano,
me mire a los ojos
y fortalezca
mis ganas de estar bien pero bien viva
para el momento de emprender
una nueva historia.


"Yo no te pido que me bajes
una estrella azul,
solo te pido que mi espacio
llenes con tu luz"

3 comentarios:

cocó dijo...

"todo llega a tiempo a quien puede esperar"

me voy este finde.nos vemos en la semana.
te quiero

Dante dijo...

Deseo que encuentres ese principe verda, pero la historia está demostrando que los azules no dan resultado.
Un beso

Miganel dijo...

El amor es un juego en el que ambos jugadores pueden ganar. (Eva Gabor)

Saludos desde Irlhadia!