En el pasadizo de sombras,
no hay bifurcaciones a color.
A veces chocamos con paredes
ásperas, con aristas,
que nos marcan
aunque no lleguen a lastimar.
En este obscuro laberinto
me encontré recorriendo
una nada conocida:
una profunda y hostil.
Pensando en la imposibilidad
de escapar,
me encontré con La luz.
Tan cálida, tan billante...
una luz que envolviéndome
me rescató.
Plenitud fue descubrir
que la misma
era reflejo del espejo propio
que en un momento llano,
renació.
...Nuestra propia luz:
la única que en los
momentos más terribles,
nos permite salir...
lunes, 26 de mayo de 2008
jueves, 22 de mayo de 2008
Inercia
Me encontré a mí misma
sentada en el cuarto asiento
de aquel extrañamente
desolado colectivo.
Miré las luces del puente
y me maravillé
con la fría y gris tarde
de un típico día de invierno,
en un invierno atípico
en Buenos Aires.
Y me reí sola...
riendo de no saber
por qué iba hasta allá.
Riendo del sinrazón
de haberme subido.
Pero reía porque al fin,
tenía un destino.
sentada en el cuarto asiento
de aquel extrañamente
desolado colectivo.
Miré las luces del puente
y me maravillé
con la fría y gris tarde
de un típico día de invierno,
en un invierno atípico
en Buenos Aires.
Y me reí sola...
riendo de no saber
por qué iba hasta allá.
Riendo del sinrazón
de haberme subido.
Pero reía porque al fin,
tenía un destino.
viernes, 16 de mayo de 2008
Terremoto
Lo injusto, lo cruento,
lo denigrante y lo irascible
se conjugan en un temprano amanecer.
Las palabras no salían,
se habían quedado ahogadas
en los vidrios partidos
de las copas de alcohol.
Alcohol que corría en las venas
casi por primera vez.
La impotencia que se adueña del alma
solo permite ríos de lágrimas
que bañaron un cuerpo
aturdido y sin equilibrio.
¿Cómo hacer para explicar?
¿Cómo se cree más en la imaginación
que en las palabras y los hechos?
Todos los cimientos se parten,
lo asentado se resquebraja
y todo cae.
Cuando el caos reina,
no alcanza con que pare el terremoto.
Hay heridas que no se pueden cerrar.
Hay cosas que parecen imposibles de restaurar.
Pero quizá lo bueno sea poder
aprovechar la oportunidad
de construir desde cero.
Porque es el único momento para elegir,
para pensar hasta donde aceptar.
Para aprender
que hay muchas cosas
que pueden ser.
lo denigrante y lo irascible
se conjugan en un temprano amanecer.
Las palabras no salían,
se habían quedado ahogadas
en los vidrios partidos
de las copas de alcohol.
Alcohol que corría en las venas
casi por primera vez.
La impotencia que se adueña del alma
solo permite ríos de lágrimas
que bañaron un cuerpo
aturdido y sin equilibrio.
¿Cómo hacer para explicar?
¿Cómo se cree más en la imaginación
que en las palabras y los hechos?
Todos los cimientos se parten,
lo asentado se resquebraja
y todo cae.
Cuando el caos reina,
no alcanza con que pare el terremoto.
Hay heridas que no se pueden cerrar.
Hay cosas que parecen imposibles de restaurar.
Pero quizá lo bueno sea poder
aprovechar la oportunidad
de construir desde cero.
Porque es el único momento para elegir,
para pensar hasta donde aceptar.
Para aprender
que hay muchas cosas
que pueden ser.
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